L R AS Publicado en lunes 6 diciembre 2021 - n° 385 - Categorías:Francia, otra Francia

Ademe publica su estudio "Transición(es) 2050. Elija ahora. Actuar por el clima".

Para conseguir la neutralidad en carbono en 2050, Ademe publica cuatro vías coherentes y contrastadas mediante el estudio del consumo (ordenación del territorio, edificación, movilidad y alimentación), el sistema de producción

(uso del suelo, construcción, movilidad y alimentación), energía (gas, frío y calor, biomasa, combustibles líquidos e hidrógeno); recursos (biomasa y residuos) y sumideros de carbono.

Ademe ha reunido elementos técnicos, económicos y medioambientales para concienciar sobre las implicaciones de las decisiones sociales y técnicas que se tomarán. En todos los escenarios, en 2050, más del 70% del suministro energético se basará en las energías renovables. La electricidad será el principal vector energético.

El uso de energías renovables debería reducir el uso de energías basadas en el carbono (petróleo, gas fósil, carbón). La producción y el consumo de energía sin conexión a la red aumentarán en todos los escenarios (entre un 32% y un 45% en 2050 en comparación con 2015). Según el escenario, las ER pasan del 9% en 2015 al 11% o al 16% de la demanda final en 2030, y luego al 16% o al 29% en 2050.

El desarrollo de las energías de red (redes de electricidad, gas y calefacción) permite reducir el uso de productos petrolíferos para todos los fines. Según el escenario, del 24% en 2015, la electricidad cubrirá entre el 27% y el 29% de la demanda final en 2030, y luego entre el 38% y el 52% en 2050. El gas de red, que representaba el 19% de la demanda en 2015, cubrirá entre el 16% y el 21% de las necesidades en 2030, y luego entre el 14% y el 20% en 2050.

En todos los escenarios, la electricidad se convierte en el principal vector energético, dada su capacidad para descarbonizar los usos. En 2050, el consumo total de electricidad aumentará en comparación con 2015 en casi todos los escenarios. Crecerá debido al aumento de la demanda directa (industria, construcción, transporte, etc.) e indirecta (producción de hidrógeno, en particular), así como a la necesidad de desarrollar nuevas fuentes de energía.Por otro lado, la necesidad de implantar sumideros tecnológicos y grandes procesos de captura y almacenamiento de carbono (BECCS, DACCS y CCS), que son en sí mismos muy intensivos en energía.

Todos los escenarios requieren un crecimiento muy fuerte de las capacidades de las ER eléctricas (de + 5,5 a + 8,9 GW/año de media durante el periodo 2020-2050, según el escenario).

https://tecsol.blogs.com/mon_weblog/2021/12/le-rapport-de-lademe-transitions-2050-choisir-maintenant-agir-pour-le-climat-confirme-le-r%C3%B4le-majeur.html

Tecsol del1 de diciembre de 2021

NDLR

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