L R AS Publicado en lunes 20 septiembre 2021 - n° 374 - Categorías:guerra comercial, mono/multi silicio

La situación del silicio en la industria fotovoltaica y el conflicto chino-estadounidense

La capacidad de producción de silicio no puede seguir el ritmo de la rápida expansión de la capacidad fotovoltaica. Se necesitan más de dos años para completar la construcción de una unidad de producción de silicio y alcanzar su pleno funcionamiento.

El desequilibrio entre la oferta y la demanda

aumentó el precio del silicio en un 250% (más del triple) entre el segundo semestre de 2020 y junio de 2021.

Desde 2020, las capacidades de producción de obleas, células y paneles se han expandido rápidamente, alcanzando 264 GW, 322 GW y 365 GW, respectivamente, a finales del primer semestre de 2021. Se espera que alcancen los 365 GW, 439 GW y 463 GW a finales de este año. Se espera que la producción mundial de silicio alcance este año las 550.000 toneladas métricas, lo que permitirá producir unos 190 GW de módulos.

Aunque lo peor de la escasez ya ha pasado, las disputas comerciales entre Estados Unidos y China provocan incertidumbre. La prohibición de importar silicio metálico de Hoshine restringe las importaciones de productos de sílice. El Senado estadounidense también aprobó la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso de los Uigures. Prohíbe la importación de bienes producidos en Xinjiang. Todavía tiene que ser aprobado por la Cámara de Representantes. Esto ampliaría el abanico de empresas afectadas por la restricción

Varios fabricantes de paneles corren el riesgo de que se les confisquen sus envíos por utilizar el metal de silicio Hoshin. Desde agosto, los funcionarios encargados de la importación se han incautado de los paneles de algunos fabricantes. Al parecer, algunos fueron liberados poco después.

Además de Estados Unidos, Canadá y México podrían introducir medidas similares. En la Unión Europea, varios Estados miembros han aprobado o redactado recientemente leyes para combatir el trabajo forzoso en las cadenas de suministro.

Xinjiang representa el 35-40% de la producción mundial de silicio. Hoshine, el mayor fabricante mundial de silicio metal, absorbe el 20%. El 20-40% del polisilicio podría estar restringido por Estados Unidos o Europa. Si la medida sólo se aplica a Hoshine, sólo se prohibirá la entrada en Europa o Estados Unidos al 20% del silicio.

La producción de silicio fuera de Xinjiang puede suministrar 82 GW en la segunda mitad del año y 196 GW en 2022 y 218 GW en 2023, lo que es suficiente para satisfacer la demanda de EE.UU. y de los países que pueden imponer restricciones a la importación. Sin embargo, el mercado estadounidense podría verse ligeramente afectado.

Si se prohíbe la importación de productos fabricados en Xinjiang, Daqo, Xinjiang GCL, TBEA y East Hope se verán afectados. Esto afectará al 40% del silicio. Habrá unos 33 GW, 84 GW y 100 GW de silicio disponibles en la segunda mitad de 2021, y para 2022 y 2023, respectivamente, lo suficiente para atender el mercado estadounidense.

Si Europa se une a Estados Unidos, la escasez de silicio se producirá inmediatamente en otras regiones además de Xinjiang. Si esto ocurre en 2022, el suministro de polisilicio fuera de Xinjiang estará en equilibrio y será ligeramente deficitario durante la temporada alta. En el escenario de 2023, la oferta global de silicio volverá a ser excedentaria tras la puesta en marcha de grandes volúmenes de nueva capacidad.

Lin, de PV Infolink, concluye que las restricciones a la importación y la Ley de Prevención del Trabajo Forzoso de los uigures no afectarán significativamente a la demanda estadounidense. Todo depende de la actitud europea.

El impacto del silicio después de 2023 será limitado, ya que la abundancia hará bajar los precios. Varias empresas están evaluando la posibilidad de reanudar la producción. Otros anuncian su próxima producción. Si estas producciones son efectivas, los precios bajarán debido a los excedentes

https://www.pv-magazine.com/2021/09/14/polysilicon-amid-international-trade-disputes/

Revista PV del 14 de septiembre de 2021

Nota del editor: Este mensaje parece demasiado optimista: por un lado, el autor no considera suficientemente el aspecto político. Por un lado, el autor no considera suficientemente el aspecto político. China está muy preocupada por su independencia. Estados Unidos la insulta al rechazar los productos a base de silicio procedentes de Xinjiang. China ya ha reaccionado (véase otro artículo y el PV Watch de esta semana).

El aspecto económico no se tiene suficientemente en cuenta. Al alegar una escasez de silicio en 2020-principios de 2021, al provocar un aumento considerable de su precio, y al constatar una demanda mundial todavía fuerte de exportaciones de paneles, China ha entendido que sólo necesita aumentar, con diversos argumentos (reglamentarios en estos días), los precios del silicio y de los paneles. De este modo, muestra su poder político, enriquece a sus empresas y debilita a sus competidores. ¿Qué más se puede pedir?

La voluntad del resto del mundo de comprar paneles va a chocar con los altos precios, y la escasez organizada de paneles

La dimensión política de la cuestión es más importante que el aspecto económico. No debemos equivocarnos y no quedarnos en la lógica económica occidental.

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